El control de la diabetes implica una dieta equilibrada que incluya carbohidratos, proteínas y grasas, también conocidos como macronutrientes. Cada uno juega un papel crucial en el mantenimiento de la salud general. Los carbohidratos afectan los niveles de azúcar en la sangre, las proteínas ayudan con la reparación y el crecimiento del cuerpo y las grasas proporcionan energía y apoyan el crecimiento celular. Aquí le proporcionaremos algunas ideas básicas:
Carbohidratos.
Los almidones (carbohidratos complejos) y los azúcares (carbohidratos simples) de los alimentos se convierten en glucosa en sangre después de que los ingerimos. Es por eso que controlar los carbohidratos es una parte clave para controlar la diabetes. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), las personas con diabetes deben intentar obtener la mitad de sus calorías diarias totales de los carbohidratos.
Los carbohidratos complejos son más beneficiosos para la diabetes que los carbohidratos simples, ya que contienen más fibra y otros nutrientes y se digieren más lentamente. La velocidad de digestión más lenta, a su vez, ralentiza la liberación de glucosa en el torrente sanguíneo.
Qué significa esto para usted: concéntrese en carbohidratos complejos saludables que sean ricos en fibra, vitaminas y minerales y bajos en sodio, grasas no saludables y azúcares añadidos. Comer aproximadamente la misma cantidad de carbohidratos en cada comida puede ayudarlo a mantener constante el nivel de azúcar en la sangre durante todo el día.
Los carbohidratos ricos en nutrientes incluyen:
- Frutas y vegetales.
- Frijoles y lentejas.
- Cereales, panes y galletas integrales.
- Cereales integrales como avena, cebada, bulgur y trigo sarraceno.
- Frutos secos y nueces.
Proteínas.
Las proteínas proporcionan a nuestro cuerpo aminoácidos, los componentes básicos responsables de desarrollar y reparar tejidos como los músculos. Obtener suficiente proteína es especialmente importante para los adultos mayores, quienes pierden hasta el 50 % de su masa muscular entre las edades de 40 y 80 años. 1 Una comida rica en proteínas también puede ayudarlo a sentirse satisfecho más rápido y a mantenerse satisfecho por más tiempo, por lo que Estamos menos inclinados a comer bocadillos con alimentos poco saludables.
Cuando los carbohidratos no están disponibles, las proteínas también pueden proporcionar energía al cuerpo. Dado que los alimentos a base de proteínas se digieren mucho más lentamente que los carbohidratos (y generalmente no proporcionan glucosa), no afectan significativamente el azúcar en sangre.
Qué significa esto para usted: Se recomienda que los adultos mayores consuman entre 1,0 y 1,2 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal. 2 Por ejemplo, un adulto mayor que pesa 68 kg (150 libras) debe consumir entre 68 y 82 gramos de proteína al día. Trate de distribuir su ingesta de proteínas de manera uniforme a lo largo del día con 20 a 30 gramos en las comidas y 12 a 15 gramos con los refrigerios.
Algunas buenas opciones de proteínas magras para el control de la diabetes incluyen:
- Aves como pollo y pavo.
- Pescado sin piel
- Cortes de carne más magros
- Tofu
- Huevos
- Lácteos bajos en grasa, como queso y yogur griego.
- Nueces y mantequilla de nueces
- Semillas de calabaza
- Frijoles y legumbres, como frijoles negros y rojos, garbanzos y lentejas.
Grasas.
Existe la idea errónea de que los adultos mayores con diabetes deberían evitar las grasas por completo. ¡No es verdad! Tu cuerpo necesita grasa para funcionar correctamente. Al igual que los carbohidratos y las proteínas ricos en fibra, la grasa se digiere a un ritmo más lento y solo afecta mínimamente los niveles de glucosa en sangre. Sin embargo, consumir exceso de grasa puede provocar resistencia a la insulina y niveles elevados prolongados de azúcar en sangre y afectar negativamente la salud del corazón. Y, dado que la grasa tiene un alto contenido calórico, comerla en exceso puede provocar aumento de peso.
Lo que esto significa para usted: no todas las grasas son iguales. La clave es centrarse en alimentos con grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas saludables para el corazón y comerlos con moderación.
Estos alimentos incluyen:
- Aguacates
- Nueces (p. ej., nueces)
- Semillas (p. ej., semillas de chía, linaza)
- Aceites de canola, oliva, girasol y maní
Recuerde, una cantidad constante de carbohidratos en horarios fijos para las comidas y refrigerios puede ayudarlo a mantener estables sus niveles de glucosa en sangre. Esto le proporciona un suministro estable de energía y previene los "caídas" causadas por caídas de azúcar en la sangre. La cantidad de carbohidratos por comida o refrigerio dependerá de su edad, peso, nivel de actividad y otros factores. Un dietista nutricionista registrado (RDN) o un especialista certificado en educación y atención de la diabetes (CDCES) pueden ayudarlo a crear un plan de alimentación que se adapte a sus necesidades y estilo de vida.
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